A una bella venezolana le debemos que Faro Cusumano haya dejado su natal Palermo para radicarse en este valle en 1984, y creara uno de los restaurantes más originales y auténticos de Caracas.
Escondido en una casa estilo Tomás Sanabria en la parte alta de Colinas de Bello Monte, este lugar es el paraíso de la comida siciliana, como si en Palermo nos encontráramos. Una carta gigantesca con 17 antipasti, 21 sopas, 12 pastas y 46 salsas, 36 primi piatti, 90 secondi piatti y 26 dolci, pero todo esto es a manera meramente descriptiva porque aquí se come lo que Faro decide preparar ese día, que usualmente no pasa de 20 platos y que son servidos, autoritariamente, en el orden y la cantidad que él dispone. El elemento sorpresa hace que tu experiencia culinaria/siciliana sea inolvidable (mientras un gigantesco rottweiler cuida tu carro). Un local para conocer de inmediato.
Pedro Mezquita






(0212) 753.7093
Viernes y Sábado (sólo almuerzos) 12:00 m. (corrido hasta que haya clientes). Domingo 12:00 m. – 5:00 p.m. Reservación indispensable







hay que ir con hambre
Comida buena aunque nada del otro mundo. No me gustó el servicio. No terminé de comer por la tardanza en servir.
la atenci